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¿Qué puedo hacer para potenciar mi rol de Project Manager?

¿Qué puedo hacer para potenciar mi rol de Project Manager?


Si trabajas en gestión de proyectos informáticos, de consultoría o intangibles, este artículo será de tu interés.

Adquirir herramientas que te permitan dominar tanto el enfoque estructurado como las tendencias ágiles. Si combinas la certificación internacional Project Management Professional (PMP)® con una acreditación Scrum Master, potenciarás exponencialmente tu perfil profesional. Estarás mejor preparado para asumir desafíos más exigentes y aspirar a posiciones de mayor responsabilidad. Esto es lo que demandan las organizaciones en la actualidad.


¿CUÁL ES EL DESAFÍO ACTUAL DE LAS ORGANIZACIONES?

La gestión de proyectos es una disciplina que viene emergiendo con fuerza a nivel mundial desde fines del siglo XX, en respuesta al creciente desafío de las organizaciones de obtener resultados consistentes con sus exigentes necesidades de negocio y restricciones tanto de presupuesto como de plazo. Pero la agresividad del mercado demanda cada vez resultados más exigentes en estrechos márgenes de tiempo, obligando a las organizaciones a evolucionar para no desaparecer. Es así como Amazon evolucionó desde un sitio web de venta de libros hacia transformarse en la compañía de retail con mayor valor de mercado, superando a gigantes tradicionales como Walmart y Carrefour; y en cambio, otras firmas emblemáticas ya desaparecieron (por ejemplo, Blockbuster u Olivetti) o se han reducido a su mínima expresión con riesgo cierto de desaparecer (tales como Sears o Kodak).


EL ENFOQUE TRADICIONAL

Dado los resultados negativos en el desempeño de proyectos, el Project Management Institute (PMI)® viene elaborando desde hace décadas un compendio de buenas prácticas basado en experiencias internacionales de diversos tipos de proyectos: La Guía de los Fundamentos de la Dirección de Proyectos (La Guía del PMBOK)®, cuya última versión, 5° Edición (2012), pronto será actualizada a la 6° Edición (2017).


Este estándar aporta un enfoque estructurado de procesos que permiten gestionar un proyecto transversalmente, desde la iniciación, planificación, ejecución, seguimiento y control, y cierre. A su vez, también incorpora las diversas áreas de un proyecto: Integración, Alcance, Tiempo, Costos, Calidad, Recursos Humanos, Comunicaciones, Riesgos, Adquisiciones e Interesados.


Tasa de Éxito de Proyectos
Cascada v/s Ágil

Los Proyectos ágiles son 3,5 veces más exitosos
que los proyectos en cascada (Estudio Chaos, Standish Group, 2015).


Un profesional con experiencia dirigiendo proyectos puede adquirir estas buenas prácticas y rendir un examen que acredite sus capacidades, obteniendo así la prestigiosa certificación PMP®, reconocida en alrededor de 200 países. Para quien no tiene experiencia dirigiendo proyectos, puede optar a la certificación CAPM® (Certified Associate in Project Management) e iniciar así su camino hacia la gestión de proyectos, sin requisitos previos.


EL ENFOQUE ÁGIL

El enfoque Lean-Ágil ha surgido con fuerza como respuesta a proyectos desafiantes con alta incertidumbre y donde se requiere gran capacidad de adaptación a una realidad muy cambiante.


La filosofía Lean Manufacturing, que llevó a Toyota a ser el actual líder mundial en la industria automotriz, ha ejercido una influencia evidente en el mundo del desarrollo de software (“Lean Software Development”) y en la industria de la construcción (“Lean Construction” con su metodología “Last Planner”). Por otro lado, el manifiesto ágil estableció un conjunto de principios que inspiraron el nacimiento de la metodología ágil Scrum para el desarrollo de software, rompiendo paradigmas agresivamente.


Uso de prácticas en Proyectos

Tanto las prácticas Lean como ágiles están penetrando con fuerza en la gestión de proyectos
(Estudio Pulse Of Profession, PMI®, 2017).


Compartiendo muchos principios y hacia una convergencia más que interesante, lo lean y ágil se basan en el diseño de procesos livianos, equipos de trabajo autogestionados, desarrollo incremental de producto, iteraciones en cortas ventanas de tiempo, gestión visual y una cultura de eliminación de desperdicios.


La principal certificación que ofrece el mercado es Scrum Master, la cual te acredita como un profesional capaz de dominar un conjunto de herramientas ágiles y aplicar el método Scrum de manera efectiva.


CONCILIANDO AMBOS ENFOQUES

¿Pero es factible conciliar el enfoque estructurado con el enfoque ágil? Esto no solo es factible, sino que absolutamente necesario. Como todo en la vida, existen distintos grados de matices que dependerán del tipo de desafío que estemos enfrentando, su industria, naturaleza técnica, cultura organizacional y necesidades de negocio.


En línea con estas tendencias, la nueva edición de La Guía del PMBOK® - 6° Edición, que PMI® publicará a fines de este año 2017, incorpora una serie de prácticas ágiles que potencian los procesos tradicionales de gestión de proyectos. Esto ya no será simplemente un “guiño” como en las ediciones anteriores, sino que ahora existe una convicción evidente. En consecuencia, la certificación PMP® exigirá que los profesionales dominen no sólo el enfoque tradicional sino también el enfoque ágil.


CONCLUSIÓN

Considerando la evidente convergencia de ambos enfoques en La Guía del PMBOK® - 6° Edición, es más que razonable fortalecer tu camino de desarrollo profesional buscando una certificación PMP® o CAPM®. Si a esto sumas una certificación Scrum Master, dominarás un conjunto más amplio de herramientas que te permitirán dirigir proyectos mucho más agresivos en cuanto a alcance y plazo, diferenciándote de otros profesionales que solo manejan las herramientas más tradicionales. Y esto es precisamente lo que el mercado está demandando cada vez con más fuerza.


Autor: Jaime Orellana Rebolledo
Ingeniero Civil Industrial, MBA, PMP.
Director Ejecutivo
Atenos Training & Consulting
jorellana@atenos.com